El abandono de la red de transporte público de Chiva

 

Reportaje de Clara Castellote Moreno.

Actualmente, el transporte privado es el tipo de transporte más recurrido por los individuos a la hora de desplazarse, ya sea por la ciudad o fuera de ella. Es cierto que otorga unas comodidades que no se encuentran con el transporte público, como una movilidad más fácil y rápida, pero esto conlleva un importante riesgo medioambiental que hay que evitar a toda costa. 

Según la ficha municipal de 2021 de Chiva, recogida en el Banco de Datos de la Generalitat Valenciana, en 2020 el municipio contaba con una población de 15.414 habitantes, mientras que habían registrados 8.227 turismos, 1.404 motocicletas y 1.619 furgonetas y camiones, lo que supone un total de 11.250 vehículos privados; es decir, más de dos tercios de la población cuentan con un vehículo propio. 

Es necesario tener en cuenta, también, la distribución de la población en el municipio, que se encuentra entre el casco urbano y las urbanizaciones. La relevancia de este dato viene porque el transporte público que llega a la localidad ofrece su servicio solamente a la población asentada en el casco urbano, dejando de lado a los residentes de las urbanizaciones, que no tienen más remedio que utilizar el transporte privado. 

Por otro lado, Chiva cuenta con una situación geográfica privilegiada, pues se encuentra a tan solo 31 km de València, a la que se puede llegar mediante la autovía A3. Además, está comunicada con otros municipios como Godelleta y Cheste por la carretera autonómica CV-50, con Gestalgar por la CV-379, y con Turís por la CV-421. 

En cuanto al transporte público que presta servicio a la localidad, destacan la línea C-3 de cercanías de Renfe y la línea de autobús 265, que corresponde a la empresa Autobuses Buñol (línea València-Yátova). Asimismo, Chiva cuenta con un servicio de autobús urbano que permite a los vecinos desplazarse por dentro del municipio, del cual no se encuentra información ni en la página del Ayuntamiento ni en las paradas del autobús. No obstante, aun contando con una buena localización geográfica y con servicios de transporte público, esto no es suficiente para que los residentes hagan un uso reiterado de este transporte, sino que aquí entra en juego un último factor: la calidad del servicio

El abandono del transporte público 

Comenzando por la línea C-3 de cercanías de Renfe, uno de los problemas más llamativos es la frecuencia con la que pasan los trenes por la localidad. Dependiendo de si es día laborable o no, o de las horas a las que se quiera utilizar el servicio, la frecuencia está entre 20 minutos y una hora. La frecuencia estaría repartida de la siguiente forma: los días laborables, entre las 6:30 y las 8:30, pasan trenes cada 20 o 40 minutos destino València Nord y destino Buñol, y entre las 14:00 y las 17:00 solamente con destino a Buñol; el resto de las franjas horarias cuenta con una frecuencia de entre 40 minutos y 1 hora. 

Otro problema, sin duda, es el tiempo que se tarda desde Chiva hasta València. Si la distancia entre ambos territorios es de 31 km, cabría esperar que el tiempo de viaje fuera similar teniendo en cuenta la velocidad de los trenes (entre 50 y 100 km/h), pero realizar el recorrido cuesta aproximadamente 1 hora, mientras que con transporte privado el tiempo disminuye en 30 minutos. Esto no siempre ha sido así, sino que surge a raíz de la construcción de las obras del AVE: primero, en 2008 se cerró el paso a los cercanías de la C-3 impidiendo su llegada a la estación València Nord, habilitando la nueva estación Valéncia-Sant Isidre y obligando a los pasajeros a desplazarse en metro hasta el centro de la ciudad, y segundo, con la conexión a la estación València F.S.L.-Hospital La Fe, que actualmente provoca que haya que realizar una inversión de la marcha y que no exista una conexión directa original con València Nord. 

El precio del billete, por otro lado, también es un factor para tener en cuenta. Según el mapa de líneas de Renfe, Chiva se encuentra en la zona 4 (València y su área metropolitana serían la zona 1), por lo que el billete cuesta 3,70€ en el caso de contar con una de sus nuevas tarjetas recargables; si no es así, el precio aumenta hasta los 4,20€

En cuanto a la línea València-Yátova de Autobuses Buñol, cuenta con algunas ventajas respecto a la línea de cercanías, pero también existen problemas. Dos de las ventajas que se destacan son el tiempo de viaje y el precio del billete. Si bien el tiempo que los trenes de la línea C-3 tardan en hacer el recorrido es 1 hora, el tiempo medio que tarda el autobús es de media hora en dirección a València. El precio del billete, por otro lado, es de 2,95€ sin contar con las tarifas reducidas de jubilados o del Carnet Jove. Estos, sumado a la comodidad en el interior del autobús, son atributos a tener en cuenta a la hora de comparar su servicio con el prestado por Renfe. Sin embargo, otra vez aparece el problema de la frecuencia: pasan entre 1 y 2 horas los días laborables y los fines de semana y festivos la frecuencia disminuye significativamente, siendo de entre 2 y 4 horas

 

Propuestas de mejora 

Esta localidad, que se encuentra muy bien situada geográficamente y que tiene una numerosa población a pesar de pertenecer a una comarca del interior de la provincia de València, se ve abandonada por los servicios de transporte público, provocando no solo el descontento de los habitantes sino también el aumento de la contaminación por la necesidad del uso de los vehículos propios. Por ello, son numerosas las propuestas que están haciéndose desde las instituciones para mejorar y facilitar el transporte a otros territorios, como la mejora de la línea C-3 o la ampliación de Metrovalencia. 

El pasado año, el Ayuntamiento de Chiva hizo llegar hasta dos cartas al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, firmadas por el alcalde, Emilio Morales, y por el concejal de Desarrollo Urbano y Sostenibilidad, Manu Clemente, en las que se pedía la mejora de la línea de cercanías C-3 y el aumento de su capacidad, además de una petición histórica como es su electrificación, así como, la supresión de los peligrosos pasos a nivel, tal y como dicta la normativa europea. 

Además, el Gobierno Municipal ha secundado propuestas vecinales para que la red de Metro que llega hasta Torrent, se amplíe a diferentes núcleos de la población, siendo Calicanto el punto más cercano. 

Se requiere, en definitiva, que las instituciones autonómicas y estatales escuchen las reclamaciones municipales, tanto del Ayuntamiento como vecinales, para mejorar los diferentes servicios de transporte público y así, vertebrar el territorio y mejorar la calidad de vida de toda la ciudadanía.